Sin estar preparados nos estamos enfrentando a una pandemia que ha puesto en evidencia la fragilidad del ser humano; por el COVID-19 nos hemos visto obligados a dejar de lado nuestra cotidianidad y nuestro estilo de vida, para hacer frente a este virus.
El Presidente Iván Duque declaró, el estado de emergencia el 16 de marzo y cuarenta que estamos viviendo, esta decisión se siente en todas las actividades, económicas, comerciales, educativas, artísticas, sociales etc.
EL CONFINAMIENTO
Ya han pasado varios días de
encierro aquí en casa o como lo llama todo el mundo cuarentena obligatoria,
desde la venta del cuarto, mientras intento escribir esto, puedo ver que todo
está completamente solo, en otras ocasiones los jóvenes estudiantes estarían
pasando con su bulla y su desorden, pero hoy como desde hace algunos días todas
las casas se ven solas, como vacías.
Claro y es que no debemos
salir eso está más que advertido y será hasta nueva orden y depende como se de
la línea de contagios.
Y mientras tanto los días van pasando
todos casi iguales, mamá hace de todo por alegrarnos el día; canta, baila, y
cocina lo que nos gusta a cada una, mejor dicho, nos consiente hasta mas no
poder.
Cada una tiene sus propios
deberes asignados, el mío por ejemplo y el más importante, estar pendiente de
los compromisos que envían los profesores, porque efectivamente, la vida sigue
y yo debo seguir con ella.
Sigo acá confiando que pronto
saldremos de esta crisis victoriosa, pero también cambiadas, si cambiadas
porque en este confinamiento se aprende a valorar no solo lo que tienes, si no
a quienes tienes en tu vida, y yo a mi familia, la amo y valoro más.
Valentina Rada Lozano, 10°

No hay comentarios:
Publicar un comentario